
El jaguar tiene una sombra.
Lo descubre...
La mira...
Se sorprende...
La escupe y se deleita.
La persigue sin remedio para enfrentarla cara a cara
y darle a su alma en pena el colorido universo que luce en su piel.
Y entonces sabra ser...
Y entonces sabra ser...
El niño tiene una sombra... la descubre y va con ella sin comprender... se asusta de la oscuridad... vuelve a la luz... pero descubre que ha pisado algunas hormigas sin ver... le suplica perdón, y ellas desde su pequeñez, con grandeza comprenden su inmadurez... entonces el niño se aleja de la sombra y buscará su luz en cada rincón para no asustarse, y para no lastimar... el niño entonces, sabe ser también... que lindo poema mai... ilumina a quien lo lee, enseña... gracias mai por él...
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